sábado, 22 de septiembre de 2012

Mars Attacks!




Basándose en una serie de cromos de los años 60, Mars attacks! supone el homenaje a las películas de ciencia-ficción de los años 50 que tanto le gustaban a Burton.
El argumento es simple: un día cualquiera, los marcianos (pequeños y cabezudos) deciden invadir la Tierra, todo ello contado desde el punto de vista de una serie de personajes a cada cual más esperpéntico. El presidente de Estados Unidos y su esposa (Jack Nicholson y Glen Close), preocupados únicamente por su imagen pública, el científico interpretado por Pierce Brosnan interesado meramente en ligar con la superficial presentadora de televisión Sarah Jessica Parker, el asesor del presidente Martin Short, un obseso sexual… Los únicos personajes ligeramente atractivos son el de Lukas Haas, quien se niega a ir al ejército como su hermano, la hija de los presidentes (Natalie Portman), que nunca les hace caso, la abuela del anterior, que no se entera de nada y que finalmente descubrirá la manera de acabar con los marcianos… ejemplos de típicos personajes inadaptados de Burton.


Como se ve, Burton contó en esta ocasión con un nutrido reparto (Jack Nicholson incluso interpreta dos papeles) completado por Annette Bening y Danny de Vito, lo cual no evitó que la película fuera un sonoro fracaso en Estados Unidos. No cabe duda de que a los americanos no debió de sentarles nada bien esa sátira hacia su propio país dirigida hacia todos los estamentos: el sistema presidencial, la diplomacia, el ejército (con ese fascistoide personaje interpretado por Rod Steiger), el juego y Las Vegas… Aunque lo que peor debió de sentarles fue ver la muerte de un presidente suyo en pantalla.


Por otra parte, muchos consideraron la historia nada más que una mera parodia de Independence Day. Lo cual se encuentra bastante alejado de la realidad, pues se trata de un film 100% Tim Burton: el homenaje a la serie B años 50 (de películas como Earth vs. Flying Saucers, de la que toma los platillos volantes, Ultimatum a la Tierra.
La guerra de los mundos, Cat women of the moon, This island Earth, Planeta prohibido o Planeta sangriento, de la que toma la imagen del extraterrestre disfrazado de mujer de Lisa Marie); el colorido del film, la ambientación intemporal de la historia… E incluso la aparición de dos detalles muy “burtonianos”: la pequeña actuación de Tom Jones (del cual ya aparecían dos canciones en Eduardo Manostijeras) y una escena del (adorado por Burton) Godzilla vista por televisión.




Por último, Burton quería que los marcianos estuvieran animados por la técnica de stop-motion, sin embargo los productores se negaron ya que aquello habría sido demasiado largo y costoso. Finalmente, el director tuvo que ceder y aceptar la animación por ordenador, aunque insistió a los animadores en que los marcianos tuvieran una apariencia de haber estado realmente animados con esta técnica tan querida por Burton del stop-motion.



Fobos




Es el mayor de los dos satélites de Marte, orbita a 9.380 km. del planeta realizando alrededor suyo una vuelta completa en 7 horas y 39 minutos. Su periodo de rotación es idéntico al de revolución, y por lo tanto este cuerpo, como nuestra Luna, dirige a su planeta siempre la misma cara.
Fobos tiene la forma de una patata alargada y con picaduras, con dimensiones de apenas 27 x 21 x 19 km; está considerada por lo tanto, como su más pequeño hermano Deimos, un asteroide capturado por el planeta. Su masa es de 9,6 x 10 elevado a 15 kg. y su densidad de 1,9 g/cm3.
Las propiedades físicas de Fobos se conocen desde hace relativamente poco tiempo, cuando la sonda espacial Mariner 9 la fotografió de cerca de 1971. Antes de esa fecha el satélite de Marte había hecho fantasear a muchos astrónomos. Especulando sobre el hecho de que su movimiento alrededor del planeta está en leve pero constante aceleración, y atribuyendo este fenómeno a una diferencia de órbita debida al frenamiento (y por lo tanto al descenso hacia una órbita más baja y veloz) por parte de la rarificada atmósfera marciana, Carl Sagan y otros habían avanzado la hipótesis de que sólo un cuerpo hueco en su interior y de baja densidad, como un satélite artificial, había podido experimentar este singular fenómeno.


Un astrónomo ruso, F. Zigel, incluso había llegado a afirmar que, habiendo sido descubierto por Asaph Hall en 1877 y por J Herschel, que lo había observado con un instrumento mayor y en condiciones mucho más favorables durante la oposición de Marte en 1862, el satélite artificial Fobos habría sido lanzado por los marcianos precisamente entre 1862 y 1877.
Para demostrar cómo el mito de que el planeta Marte estaba habitado, alimentado por Lowell en los primeros años del siglo XX, se lanzó la hipótesis de que una civilización marciana en vías de extinción, había sido obligada a poner en órbita grandes estaciones espaciales para estar a salvo de cualquier tipo de catástrofe natural.
Las exploraciones desde cerca de Marte y sus satélites, echaron por tierra muchas suposiciones y todo lo extraño que puede decirse ahora de Fobos es que parece una patata comida por una langosta, como lo ha definido Carl Sagan después de haberse desengañado.

-Fuente: www.astronomia.com

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Percival Lowell


(Boston, 1855 - Flagstaff, 1916) Astrónomo estadounidense. Comenzó su carrera como aficionado, profundizando después en los estudios de astronomía y construyendo en 1894 un observatorio en Flagstaff, Arizona, a una altura de 2200 m. Su interés por la astronomía data de 1877, al tener conocimiento del informe realizado en Italia por el astrónomo Giovani Schiaparelli sobre la geografía de Marte, donde determinaba la existencia de canales (reticulado de líneas con una longitud de miles de kilómetros).
Lowell interpretó tales estructuras como excavaciones construidas por los habitantes de aquel planeta para transportar el agua de las zonas polares a las áridas tierras del ecuador, deducciones que, a pesar de ser consideradas fantásticas por la mayoría de los científicos de la época, fueron expuestas en dos libros: Marte y sus canales (1906) y Marte como morada de vida (1908). Hoy sabemos que dichos canales no eran construcciones artificiales sino efectos ópticos debidos al alineamiento aparente de 602 estructuras geográficas. En lo que se refiere a la vida en Marte, se ha demostrado mediante las ondas Viking que no existe ni en estado evolucionado ni tal vez en estado elemental.
Sin embargo, la mayor contribución de Lowell al terreno de la astronomía fue la predicción de la existencia de un noveno planeta más allá de Neptuno, basada en su influencia gravitatoria sobre Urano. Lo buscó activamente desde su observatorio pero sin resultado. Catorce años después su muerte, Plutón fue descubierto gracias a Tombaugh, en el mismo observatorio que Lowell había fundado y dirigido, pero la masa del planeta era tan pequeña que no podía provocar las presuntas perturbaciones observadas por Lowell, por lo que su descubrimiento se atribuye más a la casualidad que a una previsión científica.